viernes, 20 de abril de 2018

Ayer fuiste, hoy ya no.




Ya no eres una canción que viene del alma,
ya no eres un poema que brota del corazón.
Eres una gota de sangre en cada palabra,
un pedazo de olvido para mi suerte ingrata.

Ya no serás mi razón de vivir,
mi amuleto en cada batalla.
Ya no creeré en ninguna de tus palabras
que alguna vez conquistaron mi alma.

A ti, ángel que no perteneces al cielo,
ningún poema dedicaré.
Será la última vez que pronuncie tu nombre,
que extrañe tu voz,
pues ayer fuiste
pero hoy ya no.



                  

1 comentario: