viernes, 14 de abril de 2017

Adicción y salvación




Habrá más daños que años
cuando mi dolor encuentre tus heridas,
más versos que besos
cuando tu navaja encuentre mis venas.

¡Lo sé!,
en el momento que mis labios deshojen tus días
en tu vida habrá menos cielo,
más hastío y menos primavera.
Habremos amado con locura, sin recato,
desde las entrañas, a puño cerrado
y con la mente abierta.
Esconderemos frío en los bolsillos
cuando mis dientes muerdan tu boca.

Es que eres alcohol y yo herida,
somos lágrimas y mucha soledad.

Nos definen los días grises,
los cuentos inacabados, la melancolía
y los poemas que brotan a montón
desde el corazón roto.
Somos viejos y con muchas cicatrices.

Doleremos. Yo lo sé.
Y las llagas en el alma y la fatiga mental lo saben.
Y el dolor en las caricias
y la falta de fe en las palabras que caen del cielo,
también lo intuyen.

Habrá claros amaneceres
que huyan de nuestras noches tormentosas.
Distancia, tiempo y sentimientos perdidos.
Dos almas tan quebrantadas como las nuestras
no pueden fundirse en el punto impalpable de la esperanza.
Pero tú eres droga y mis labios adictos,
nada se puede hacer para no terminar dañandonos
con un por siempre.