viernes, 20 de abril de 2018

Ayer fuiste, hoy ya no.




Ya no eres una canción que viene del alma,
ya no eres un poema que brota del corazón.
Eres una gota de sangre en cada palabra,
un pedazo de olvido para mi suerte ingrata.

Ya no serás mi razón de vivir,
mi amuleto en cada batalla.
Ya no creeré en ninguna de tus palabras
que alguna vez conquistaron mi alma.

A ti, ángel que no perteneces al cielo,
ningún poema dedicaré.
Será la última vez que pronuncie tu nombre,
que extrañe tu voz,
pues ayer fuiste
pero hoy ya no.



                  

miércoles, 26 de julio de 2017

Montañas y galaxias.




Jamás debí enredarme en sus pestañas,
o en sus cabellos o entre sus brazos, 
ni debí usar su pecho como refugio  
sabiendo que la guerra estaba centímetros más abajo 
o más adentro.
Sus uñas fueron balas adhiriéndose a mi espalda, 
mientras él enterraba la bandera de la paz cada vez más profundo. 
Fue mañana de invierno en Madrid y un tiovivo de emociones en plena primavera,
un tornado con nombre y apellido que traspasó todas mis montañas; 
fue mentira y verdad.

Jamás debí escoltarlo hasta la memoria…
me rompió el corazón de tantas maneras.

El café de sus ojos provocaba tormentas de insomnio 
en las noches más largas del verano,
fue despedida y tristeza, coincidencia de varias vidas atrás, 
las migajas de lo imposible.
Fue montañas, Morelos, La Gran Vía, océanos, distancia, tropiezos, galaxias, 
lunas y besos.

Inundó a mis sentidos como hojas a los árboles en días de abril. 
Su nombre navegó entre matices de versos 
que ni yo sabía que escondía entre mis letras. 
Fue la osadía de todos mis miedos.





domingo, 7 de mayo de 2017

Amor es...


Amor es más que una palabra…
Es el sentimiento mágico que en mi provocas,
es el temor de seguir andando este camino sin ti,
es la agonía imprescindible de saber si me extrañas:
de saber si piensas en mí.

Amor es…
el cariño de nuestra fructífera amistad.
Son los secretos que compartes conmigo,
es la esperanza de vivir junto a ti cada día:
de compartir el resto de mi vida contigo.



viernes, 14 de abril de 2017

Adicción y salvación




Habrá más daños que años
cuando mi dolor encuentre tus heridas,
más versos que besos
cuando tu navaja encuentre mis venas.

¡Lo sé!,
en el momento que mis labios deshojen tus días
en tu vida habrá menos cielo,
más hastío y menos primavera.
Habremos amado con locura, sin recato,
desde las entrañas, a puño cerrado
y con la mente abierta.
Esconderemos frío en los bolsillos
cuando mis dientes muerdan tu boca.

Es que eres alcohol y yo herida,
somos lágrimas y mucha soledad.

Nos definen los días grises,
los cuentos inacabados, la melancolía
y los poemas que brotan a montón
desde el corazón roto.
Somos viejos y con muchas cicatrices.

Doleremos. Yo lo sé.
Y las llagas en el alma y la fatiga mental lo saben.
Y el dolor en las caricias
y la falta de fe en las palabras que caen del cielo,
también lo intuyen.

Habrá claros amaneceres
que huyan de nuestras noches tormentosas.
Distancia, tiempo y sentimientos perdidos.
Dos almas tan quebrantadas como las nuestras
no pueden fundirse en el punto impalpable de la esperanza.
Pero tú eres droga y mis labios adictos,
nada se puede hacer para no terminar dañandonos
con un por siempre.


martes, 28 de marzo de 2017

Abrázame




Sólo abrázame, amor…
que estoy aquí.
Guárdame en tu corazón
y no me dejes ir.
Guárdame en tu recuerdo,
sólo abrázate de mí.

Te necesito.
Te extraño.
Abrázame a tu cuerpo.
Sabes que te amo.

Quiero por siempre quedarme en ti,
mirar el cielo en tu mirada.
Tengo un corazón que sólo late para amarte.

Arrúllame en tu pecho.
Abrázame a tu vida,
abrázate a mi cuerpo.

Sólo abrázame con mucha ternura
y no me abandones aquí.
Sabes que te necesito y te amo                                   por favor abrázate a mí.


sábado, 11 de marzo de 2017

¿Cómo hacer para ya no recordarlo?

                      

                     
                                                    
Sé que me estás olvidando
y que al abrir mis ojos de nuevo
ya no estarás aquí.

Sé que cuando pronuncie tu nombre
ya no me escucharás.

No puedo negar que de vez en cuando
lloro en la penumbra de mi cuarto:
que cada lágrima es un recuerdo y que
cada recuerdo es una herida.

¿Cómo olvidar la primera vez que nos dijimos
«te amo»?, y en tu ausencia,
                      ¿Cómo hacer para ya no recordarlo?